A cinco semanas de la elección, las encuestas no coinciden, la brecha de recursos sigue siendo amplia y los votos hispano e independiente ganan peso.
FLORIDA, EE.UU.- El fin de semana dejó dos noticias en la carrera por la gobernación de Florida, aunque ninguna encuesta nueva aclaró cuánta distancia hay realmente entre Byron Donalds y David Jolly.
Jolly admitió públicamente que necesita que el Partido Demócrata nacional invierta más en su campaña si quiere competir en el tramo final. La diferencia de dinero con su rival sigue siendo grande y limita lo que puede gastar en publicidad, en organización local y en llevar votantes a las urnas.
Del lado republicano, Donald Trump anunció que hará campaña junto a Donalds antes de las elecciones del 3 de noviembre. Su presencia puede entusiasmar a la base republicana. Cómo caerá entre los independientes y entre los distintos grupos de votantes hispanos es algo que se verá en las próximas encuestas.
Los sondeos recientes tampoco cuentan la misma historia. St. Pete Polls muestra una carrera muy cerrada, mientras que una encuesta de Stetson University le da a Donalds una ventaja más amplia. Con métodos tan distintos, es difícil saber por cuánto va ganando en realidad el candidato republicano.
La lucha por el voto hispano
El voto hispano merece atención aparte. Algunas encuestas recientes le dan a Jolly mejores números entre los latinos que los que obtuvieron los demócratas en elecciones anteriores. Pero eso todavía no alcanza para hablar de un cambio de fondo en el electorado hispano de Florida.
Donalds y su compañero de fórmula, Bryan Ávila, le prestan especial atención a Miami-Dade. Ávila tiene raíces cubanoamericanas y ha hecho su carrera política en el sur de Florida. Jolly y su compañera de fórmula, Gwen Graham, apuestan más por Florida Central y por los votantes independientes, con la idea de sumar apoyos más allá de la base demócrata de siempre.
La inmigración, el costo de vida, la vivienda y el precio de los seguros son temas que pueden mover votantes de un partido a otro. Entre los latinos, la inmigración puede pesar más, aunque las comunidades hispanas de Florida están lejos de votar en bloque.
Donalds llega a este tramo con mucho más dinero y con Trump de su lado. Jolly intenta mantener la carrera abierta mientras busca fondos nacionales y trata de conectar con independientes, moderados y votantes hispanos.
La próxima encuesta que incluya una buena muestra de votantes hispanos, y lo que pase con el trabajo de calle en Orlando, Osceola, Seminole y Miami-Dade, dirán si las diferencias entre los sondeos son una tendencia real o simples variaciones de una encuesta a otra.






