La JCE ha negado tener una deuda pendiente y mantiene recursos judiciales en República Dominicana. Sin embargo, todavía no ha informado públicamente si el embargo afectará las citas o los servicios ofrecidos en Manhattan.
NUEVA YORK.- La Junta Central Electoral (JCE) enfrenta en Nueva York un proceso de embargo y eventual subasta de los bienes instalados en su oficina de Manhattan, una situación que podría alterar la renovación de la cédula y la preparación del padrón electoral de 2028 si no se resuelve con rapidez.
La medida no fue ordenada directamente por el Gobierno federal estadounidense. Se trata de la ejecución de una sentencia civil mediante un City Marshal de Nueva York, quien notificó el embargo de computadoras, impresoras, equipos electrónicos, mobiliario y otros bienes ubicados en el 1501 de Broadway.
La subasta fue fijada para el 1 de octubre de 2026, salvo que la obligación reclamada sea saldada al menos 72 horas antes.
El conflicto se originó en un acuerdo suscrito en octubre de 2023 con Latin Events, LLC, dentro de una campaña para promover el empadronamiento de dominicanos durante la Serie de Titanes entre Águilas Cibaeñas y Tigres del Licey en el Citi Field.
El convenio, por un millón de dólares, contemplaba la adquisición de 15,000 entradas, el suministro de 20,000 almuerzos y servicios de publicidad. La empresa sostiene que solamente recibió 230,000 dólares.
La Corte Federal para el Distrito Sur de Nueva York ordenó a la JCE pagar 838,337.50 dólares, más intereses. El organismo electoral no compareció dentro del plazo del proceso, por lo que la decisión fue emitida en rebeldía. Con recargos y gastos, la parte reclamante asegura que la suma ya supera los 982,000 dólares.
La JCE ha negado tener una deuda pendiente y mantiene recursos judiciales en República Dominicana. Sin embargo, todavía no ha informado públicamente si el embargo afectará las citas o los servicios ofrecidos en Manhattan.
Ese silencio aumenta la preocupación porque la renovación de la cédula en el exterior comenzó en mayo de 2026 y debe concluir en enero de 2028. El trámite también permite actualizar información, depurar el registro civil y organizar el padrón que será utilizado en las próximas elecciones.
La magnitud del reto está en los números. Según el Instituto de Dominicanos y Dominicanas en el Exterior, aproximadamente 873,294 personas de origen dominicano residen en el estado de Nueva York. En las elecciones de 2024, esa demarcación concentró 239,271 electores, la mayor cantidad registrada fuera del territorio nacional.
Aunque la JCE cuenta con dependencias en El Bronx y Long Island, la pérdida o indisponibilidad de los equipos de Manhattan podría reducir su capacidad de atención, obligar a trasladar citas y aumentar la presión sobre las demás oficinas.
El litigio deberá continuar por las vías correspondientes, pero sus consecuencias no pueden ser trasladadas a la ciudadanía. La JCE necesita explicar cuál es su plan para garantizar la continuidad del servicio y evitar que una disputa contractual termine interfiriendo con la documentación y el derecho al voto de miles de dominicanos.
Las elecciones de 2028 pueden parecer lejanas, pero la organización del voto exterior comienza mucho antes. En una comunidad tan numerosa como la de Nueva York, cualquier retraso acumulado en la cedulación podría convertirse después en exclusión electoral.
Resolver este impase no es solo un asunto financiero: es una responsabilidad institucional con la diáspora.






