El contraste evidencia la brecha entre la existencia de viviendas y el acceso a hogares seguros y asequibles.
WASHINGTON.- Estados Unidos tiene millones de viviendas desocupadas mientras cientos de miles de personas experimentan la falta de vivienda, una situación que vuelve a poner en el centro del debate la disponibilidad, el costo y el acceso a hogares seguros y estables.
Un nuevo análisis publicado por United Way NCA señala que existen más de 14 millones de viviendas vacantes en Estados Unidos, lo que equivale aproximadamente a 18 viviendas vacías por cada persona que experimenta falta de vivienda.
Sin embargo, el dato requiere contexto: una vivienda clasificada como “vacante” no necesariamente está disponible para ser alquilada o comprada por una persona que necesita un hogar.
Personas sin hogar en cifras
De acuerdo con los datos de HUD utilizados en el análisis más reciente de United Way NCA, 771,480 personas experimentaron falta de vivienda en 2024, frente a 653,100 en 2023. Esto representa un incremento de más de 118,000 personas en un año.
El informe más reciente de HUD, correspondiente al conteo de una sola noche de enero de 2025, contabilizó posteriormente 745,652 personas en situación de falta de vivienda, incluidas 266,320 que se encontraban sin refugio, es decir, en calles, vehículos u otros lugares no destinados para habitar.
Los conteos Point-in-Time de HUD constituyen una fotografía de la situación durante una sola noche y no representan necesariamente a todas las personas que experimentan falta de vivienda durante el transcurso de un año.
¿Cuántas viviendas están vacantes?
El U.S. Census Bureau estimó que había 15.039 millones de viviendas vacantes en el cuarto trimestre de 2025, dentro de un inventario total de aproximadamente 148.7 millones de unidades habitacionales. El 10.1% del parque de viviendas estaba clasificado como vacante.
Pero no todas esas unidades estaban disponibles en el mercado. Según el Census Bureau:
- – 3.561 millones estaban vacantes para alquiler.
- – 1.068 millones estaban disponibles exclusivamente para venta.
- – 771,000 habían sido alquiladas o vendidas, pero todavía no estaban ocupadas.
- – 6.234 millones estaban fuera del mercado.
- – 1.964 millones eran utilizadas ocasionalmente.
- – 3.405 millones correspondían a viviendas de uso estacional.
En otras palabras, millones de viviendas clasificadas como vacantes no constituyen necesariamente una reserva inmediata de viviendas asequibles para personas que carecen de hogar.
Houston encabeza la proporción de viviendas vacantes
El estudio actualizado de United Way NCA encontró diferencias importantes entre las ciudades estadounidenses.
Houston, Texas, registra la mayor proporción, con 66.68 viviendas vacantes por cada persona que experimenta falta de vivienda.
Le siguen:
- 1.- Charleston, Carolina del Sur: 64.58 viviendas vacantes por persona.
- 2.- Memphis, Tennessee: 60.34.
- 3.- Jackson, Mississippi: más de 53.
- 4.- Pittsburgh, Pennsylvania: más de 53.
En el área metropolitana de Washington, Arlington, Virginia, ocupa el octavo lugar, con 46.57 viviendas vacantes por cada persona que experimenta falta de vivienda.
Nueva York y otras grandes ciudades
La relación entre viviendas vacantes y personas sin hogar cambia considerablemente de una ciudad a otra.
El estudio también muestra que Nueva York, San Francisco, Denver, Portland y Boston figuran entre las ciudades analizadas con mayores tasas de personas experimentando falta de vivienda en relación con su población.
En el caso de los menores de 18 años, Denver y Nueva York registran las tasas más elevadas entre las ciudades incluidas en el análisis. Para jóvenes de entre 18 y 24 años, Nueva York ocupa el primer lugar, seguida por San Francisco, Denver, Chicago y Washington, D.C.
El problema no es cuántas viviendas existen
Los números pueden parecer contradictorios: millones de viviendas están vacías mientras cientos de miles de personas no tienen un lugar estable donde vivir.
Pero una vivienda vacante puede encontrarse en una zona donde no existe suficiente demanda, necesitar reparaciones, estar destinada a uso estacional, permanecer fuera del mercado o tener un precio que resulte inaccesible para una persona o familia de bajos ingresos.
Por ello, el número de viviendas vacantes no equivale al número de viviendas disponibles y asequibles.
El propio Census Bureau clasifica por separado las unidades disponibles para alquiler, las disponibles para venta y aquellas que están fuera del mercado.
Una brecha entre vivienda y acceso
Los datos reflejan una diferencia fundamental entre tener viviendas físicamente disponibles y tener hogares accesibles para las personas que los necesitan.
United Way NCA señala que el problema de la inseguridad habitacional está relacionado con factores como el costo de la vivienda, los ingresos familiares y el acceso a servicios de apoyo. Su análisis busca precisamente examinar cómo coinciden —o no— las viviendas vacantes y las poblaciones que experimentan falta de vivienda.
El desafío para las comunidades estadounidenses no consiste simplemente en reducir el número de viviendas vacías, sino en determinar cuántas pueden ser habitadas, dónde están ubicadas, en qué condiciones se encuentran y si resultan económicamente accesibles para quienes enfrentan inseguridad habitacional.
Un contraste que llama la atención
Estados Unidos dispone de un enorme inventario de viviendas, pero la existencia de millones de unidades vacantes no ha eliminado la falta de vivienda.
Los datos más recientes muestran precisamente esa paradoja: más de 14 millones de viviendas vacantes frente a cientos de miles de personas que experimentan falta de vivienda.
La diferencia entre ambos números pone de manifiesto que el problema de la vivienda en Estados Unidos no depende únicamente de la cantidad de unidades existentes, sino también de su ubicación, condición, disponibilidad y precio.
Fuentes: U.S. Department of Housing and Urban Development (HUD); U.S. Census Bureau; United Way NCA.






