El aluvión en Las Condes, Santiago de Chile, dejó seis personas heridas, alrededor de 1,000 evacuados y más de 2,000 viviendas con distintos niveles de daños. La Fiscalía investiga las causas del desastre, mientras continúan las labores de limpieza y recuperación.
SANTIAGO DE CHILE.— Las autoridades chilenas mantienen las labores de emergencia y recuperación tras el aluvión que azotó el sector de San Carlos de Apoquindo, en la comuna de Las Condes, el pasado jueves 8 de octubre, dejando cientos de personas damnificadas, decenas de viviendas destruidas y calles cubiertas de lodo, piedras y escombros.
El balance divulgado por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) el sábado elevó a 384 la cifra de personas damnificadas, mientras que unas 1,000 personas fueron evacuadas y seis resultaron heridas, entre ellas un niño de un año que sufrió una fractura en una pierna.
El reporte contabilizó además 56 viviendas destruidas, 40 con daños mayores y 1,960 con daños menores, para un total de 2,056 inmuebles habitacionales afectados. Hasta ese balance no se habían reportado fallecidos ni personas desaparecidas.
La recuperación tomará meses
Este domingo, las autoridades ordenaron mantener un cierre perimetral en sectores afectados de San Carlos de Apoquindo, incluyendo áreas de Camino El Alba y Quebrada Honda, con el propósito de facilitar los trabajos y permitir el acceso seguro de los equipos de emergencia.
El general de división del Ejército, Sebastián García Huidobro, estimó que recuperar una normalidad básica podría tomar entre una y dos semanas, mientras que la recuperación más amplia de la zona podría extenderse por al menos un par de meses.
Las tareas incluyen retirar el lodo y los escombros, despejar las vías y evaluar las condiciones de las viviendas y otras infraestructuras dañadas. Las autoridades también solicitaron a los voluntarios coordinar su participación para evitar que los vehículos particulares obstaculicen el paso de la maquinaria de emergencia.
Autoridades investigan las causas del aluvión
El Ministerio Público chileno abrió una investigación para determinar cómo se produjo el desastre y establecer si existen eventuales responsabilidades penales.
La indagatoria fue asignada a equipos especializados de Carabineros, incluidos funcionarios del OS9 y del Laboratorio de Criminalística (Labocar).
Entre los aspectos que deberán esclarecerse figuran las condiciones de los canales de desagüe y las quebradas, las medidas preventivas existentes y la posibilidad de anticipar el riesgo generado por las intensas precipitaciones.
Una de las hipótesis preliminares planteadas por autoridades apunta a un posible bloqueo de un canal subterráneo utilizado para evacuar el agua de una quebrada. Sin embargo, las causas definitivas todavía están bajo investigación.
Lluvias provocaron peligrosa corriente de lodo
El fenómeno ocurrió después de varios días de precipitaciones intensas que dejaron el terreno saturado de agua. En el sector afectado se reportaron acumulaciones de hasta 144 milímetros de lluvia.
La corriente descendió con fuerza y arrastró vehículos, piedras, árboles y grandes cantidades de sedimentos, inundando viviendas y afectando establecimientos y otras instalaciones.
El desastre también generó preocupación por la capacidad de respuesta ante emergencias repentinas, debido a que la rapidez con que se produjo el aluvión dificultó una evacuación anticipada en el área más afectada.
Las autoridades han explicado que se trató de un evento súbito, provocado por una concentración importante de lluvia en un período relativamente corto.
Se mantiene la alerta
Senapred mantenía la alerta roja por remoción en masa para 10 comunas de la Región Metropolitana, entre ellas Las Condes, Lo Barnechea, Vitacura, La Reina, Peñalolén, La Florida, Puente Alto, Pirque, San José de Maipo y Colina, según el último balance publicado el sábado.
Además, las autoridades informaron de la activación de las quebradas Ñilhue y Huallalolén, en Lo Barnechea, aunque sus caudales permanecían dentro de los niveles normales y no se habían registrado desbordamientos en ese reporte.
Mientras continúan las labores de recuperación, las autoridades han pedido a los residentes respetar las restricciones de acceso y mantenerse atentos a los avisos oficiales ante la posibilidad de nuevas lluvias o deslizamientos.
La emergencia deja ahora un doble desafío para Chile: atender a las familias que perdieron sus viviendas o sufrieron daños considerables y determinar qué medidas podrían prevenir una tragedia similar en el futuro.






