El legislador destacó que mucho más alarmante fue el tono y contenido de los ataques que Trump profirió contra las comunidades inmigrantes, al utilizar el miedo como herramienta política y reforzar estereotipos dañinos, moralmente inaceptables.
NUEVA YORK.- “No puedo ni debo permanecer en silencio ante la dirección vergonzosa y alarmante que se evidenció en el más reciente discurso del Estado de la Unión de Donald Trump”, expresó el senador estatal de Nueva York, Luis R. Sepúlveda, tras el discurso del mandatario.
El Senador Estatal manifestó que “su intervención careció de la responsabilidad y la seriedad que exige este momento histórico y profundizó divisiones, distorsionó los hechos y evadió las verdaderas prioridades del pueblo estadounidense”.
Sepúlveda destacó que lo que debía ser un mensaje de unidad, responsabilidad y visión nacional se convirtió en una vergüenza nacional, y enfatizó: “El discurso estuvo lleno de declaraciones engañosas y datos manipulados, presentando una narrativa diseñada para dividir en lugar de construir”.
Consideró que en su alocución, el presidente Donald Trump minimizó las realidades económicas al presentar selectivamente cifras sobre la inflación y el crecimiento mientras “millones de familias continúan enfrentando el alto costo de vida, el acceso limitado a la vivienda y el aumento en los precios de servicios esenciales”.
El legislador resaltó como mucho más alarmante el tono y el contenido de los ataques que Donald Trump usó contra las comunidades inmigrantes. “Utilizar el miedo como herramienta política y reforzar estereotipos dañinos no solo es moralmente inaceptable, sino también profundamente contrario a los valores democráticos que afirmamos defender”.
El Senador Sepulveda agregó que “Estados Unidos es una nación construida por inmigrantes, y criminalizar su existencia por conveniencia política es irresponsable y peligroso. El pueblo estadounidense merece transparencia, honestidad y soluciones reales, no frases diseñadas para provocar aplausos partidistas”, al tiempo que anunció: “Mi compromiso es y seguirá siendo con la verdad, con la dignidad de nuestras comunidades inmigrantes y con políticas públicas que respondan a la realidad de las familias trabajadoras. Nuestro país exige más que discursos incendiarios; merece liderazgo responsable y ético”.







