Algunos distritos consideran que una semana escolar más corta es una forma de atraer talento docente. Sin embargo, muchos se muestran escépticos.
Actualmente, según un artículo publicado en Stateline.org, son cada vez más los distritos escolares que están adoptando el modelo de una semana escolar de cuatro días. El medio destaca que la mayoría de estos distritos, ubicados en zonas rurales, han optado por reducir la jornada escolar por dificultades para encontrar docentes y también para reducir el ausentismo estudiantil, que suele aumentar los lunes y viernes.
El Distrito Escolar Comunitario Collins-Maxwell, al noreste de Des Moines, en el centro de Iowa, con 400 estudiantes, es uno de los muchos en todo el estado que están adoptando una semana escolar de cuatro días.
El distrito mantuvo su calendario tradicional de cinco días en agosto y septiembre. Sin embargo, a partir de ahora, con algunas excepciones, la escuela secundaria y la preparatoria cerrarán los lunes. Para cumplir con el mínimo de horas lectivas de Iowa, el distrito extenderá los demás días durante las semanas de cuatro días.
En entrevista con con el medio en ingles Stateline, el superintendente Marc Snavely comentó que observó la transición de las escuelas cercanas a semanas más cortas y que le intrigaron los informes que recibió de sus homólogos en otros distritos. Snavely espera que la semana más corta mejore la moral del profesorado, reduzca el agotamiento y haga que el distrito rural sea más competitivo frente a los distritos cercanos que son más grandes y pueden ofrecer mejores salarios a los docentes.
“En última instancia, el motivo de la semana escolar de cuatro días se redujo a la contratación y retención del personal”, declaró Snavely en una entrevista. “Pensamos que, al ser un distrito escolar pequeño, la semana de cuatro días nos permitiría competir mejor”.
El superintendente Snavely añadió que las escuelas cercanas con semanas de cuatro días informaron haber experimentado menos problemas de disciplina y una mejor asistencia. Dijo también que los distritos escolares rurales de todo el país promocionan la semana laboral de cuatro días como una forma de estirar los ajustados presupuestos escolares en medio de la incertidumbre sobre la financiación de la educación primaria y secundaria a nivel federal y estatal.
Un fenómeno rural
Pero a pesar de los informes de mayor asistencia y aulas más tranquilas, los investigadores educativos afirman que la evidencia cuenta una historia más compleja.
Emily Morton, investigadora principal de la Asociación de Evaluación del Noroeste, que crea pruebas estandarizadas para escuelas primarias y secundarias, advirtió que los beneficios prometidos no se han reflejado en los datos. Además, las jornadas escolares más largas pueden perjudicar el rendimiento académico, afirmó Morton.
Pero estas preocupaciones podrían no ser relevantes a medida que las semanas escolares de cuatro días se popularizan en todo el país.
“Algo que sí se evidencia es que estas políticas tienen un índice de aprobación extremadamente alto”, afirmó Morton. “La gran mayoría de los padres y estudiantes desean mantener la semana escolar de cuatro días una vez implementada”.
Según investigadores de la Universidad Estatal de Oregón, hay más de 2100 escuelas en 26 estados que utilizan la semana de cuatro días. En Iowa, el número de distritos con un horario de cuatro días ha aumentado de seis en 2023-24 a más de dos docenas en 2025. En Colorado, dos tercios de los distritos utilizan el horario modificado.
Pero hasta ahora, se trata casi exclusivamente de un fenómeno rural, explicaron los investigadores a Stateline.
“Que yo sepa, no hay ningún distrito urbano que utilice la semana de cuatro días”, afirmó Morton. “La semana de cuatro días en una comunidad rural es muy diferente de lo que imaginan las personas en zonas suburbanas o urbanas”.
Beneficios y desventajas
Por otro lado, la doctora Shanon Taylor, profesora de educación de la Universidad de Nevada, Reno, que estudia la programación escolar, explicó que los distritos suelen adoptar el modelo por razones económicas y de personal, no académicas. Los distritos rurales suelen ahorrar dinero en transporte, servicios públicos y operaciones de construcción, añadió, y la promesa de fines de semana permanentes de tres días facilita el reclutamiento.
Sin embargo, la carga de adaptar esta transición puede recaer considerablemente sobre los padres que trabajan cinco días a la semana, y especialmente sobre los padres de estudiantes más pequeños, quienes deben buscar una alternativa de cuidado infantil en el día libre seleccionado.
“La investigación aún presenta resultados dispares”, afirmó Taylor. “Aún no contamos con evidencia concluyente que demuestre beneficios o desventajas académicas”.
En junio, investigadores de la Universidad de Oregón publicaron una revisión de 11 estudios sobre semanas escolares de cuatro días, que incluía datos sobre rendimiento académico, asistencia, disciplina y actividad delictiva. El impacto de una semana escolar de cuatro días varió según el grado y la ubicación, según los investigadores de Oregón, pero en general “no hubo evidencia de grandes efectos positivos”.
También señalaron que “mantener actividades que fomenten el desarrollo saludable de los jóvenes durante el quinto día es importante para minimizar otros impactos negativos”.







