Gavin se declaró culpable de estafar a propietarios de Rhode Island, Pensilvania, Massachusetts, Nueva Jersey y Nueva York, tergiversando las necesidades de construcción o las reparaciones requeridas en sus propiedades.
PROVIDENCE, RI.- Un ciudadano británico de Irlanda del Norte, que se encontraba ilegalmente en Estados Unidos, fue condenado a prisión federal tras admitir su participación en una trama de fraude interestatal relacionada con la construcción y el blanqueo de capitales, que le reportó más de un millón de dólares. El hombre también admitió su participación en un segundo caso por uso de información falsa para ingresar a Estados Unidos. Así lo anunció la fiscal federal interina Sara Miron Bloom.
El acusado ha sido identificado como Elijah Gavin, de 29 años. Gavin fue condenado este martes por la jueza de distrito Mary S. McElroy a 48 meses de prisión, la confiscación de $4,885,57, una sentencia de confiscación de $1,000.000, una orden de restitución de $1,109.500 y $300 en tasas judiciales en un caso, y a un día de prisión y una tasa judicial de $100 dólares en el otro. La jueza expresó que las penas deberá cumplirlas simultáneamente.
El 12 de junio de 2025, Gavin se declaró culpable de los cargos de conspiración para cometer fraude electrónico, fraude electrónico, lavado de dinero y falsificación de documentos utilizados para ingresar a los Estados Unidos. Al declararse culpable el hombre admitió que utilizó varios nombres para contactar y estafar a propietarios de Rhode Island, Pensilvania, Massachusetts, Nueva Jersey y Nueva York, entre otras cosas, tergiversando las necesidades de construcción o las reparaciones requeridas en sus propiedades.
Además declaró que él y sus cómplices crearon varias empresas de construcción y falsearon la reputación, la experiencia y la calidad del trabajo de dichas empresas; falsearon sus identidades y habilidades ante los propietarios; y realizaron declaraciones falsas sobre el estado de sus propiedades, el trabajo que realizarían y la maquinaria, los materiales y el equipo necesarios para llevarlo a cabo.
De acuerdo al récord criminal de Gavin, entre octubre de 2022 y enero de 2025, él y sus cómplices estafaron a propietarios por más de un millón de dólares, incluyendo a una viuda de Rhode Island que perdió $850,000, así como a otras víctimas de la tercera edad en estados como Pensilvania y Nueva Jersey, y a una iglesia en Nueva York.
Gavin envió cheques a lavadores de dinero en Nueva York y California, supuestamente con fondos obtenidos fraudulentamente de sus víctimas.
El hombre es un fugitivo de la justicia en el Reino Unido que ingresó ilegalmente a Estados Unidos, utilizando una solicitud falsa del Sistema Electrónico para la Autorización de Viajes (ESTA) para entrar al país sin visa. La solicitud ESTA de Elijah Gavin contenía información sustancialmente falsa sobre sus antecedentes penales en el Reino Unido.
Viajeros estafadores
Según el Centro de Control de Terroristas del FBI, los Viajeros Estafadores son grupos de ciudadanos irlandeses o británicos que ingresaron a Estados Unidos con visas de placer o turismo y se quedaron más tiempo del permitido o, más comúnmente, ingresaron ilegalmente al país. Una vez en Estados Unidos, se desplazan a diferentes ciudades y estados ofreciendo trabajos de construcción.
Estos estafadores a menudo dan un presupuesto bajo y, tras una inspección más detallada, exigen mucho más dinero o convencen al propietario de que su casa o negocio necesita reparaciones importantes. Se han registrado casos en que suelen contratar jornaleros que no cuentan con la documentación necesaria para trabajar ni obtienen los permisos correspondientes, y realizan trabajos de baja calidad, innecesarios o incompletos, llegando incluso a dañar las viviendas.
Gavin permanece detenido bajo custodia federal desde su arresto en Nueva Jersey, el 29 de enero de 2025. El caso fue procesado por las fiscales federales adjuntas Sandra R. Hebert y Taylor A. Dean. La investigación estuvo a cargo de Investigaciones de Seguridad Nacional, la Policía Estatal de Rhode Island y el Servicio de Seguridad Diplomática de Estados Unidos.
Este caso forma parte de la Operación Recuperemos América, una iniciativa nacional que moviliza todos los recursos del Departamento de Justicia para repeler la inmigración ilegal, lograr la eliminación total de los cárteles y las organizaciones criminales transnacionales (OCT), y proteger a las comunidades de los autores de delitos violentos. Operation Take Back America coordina los esfuerzos y recursos de los Grupos de Trabajo contra el Crimen Organizado del Departamento de Narcotráfico (OCDETF) y el Proyecto Vecindario Seguro (PSN).







