Con la vara que midas, te medirán

Maggie Picot
Author: Maggie PicotEmail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Escritora y poeta.

La mayoría de los padres queremos asegurarnos de darles buena educación a nuestros hijos, como forma de asegurar que van a crecer sin tendencias que los lleven a meterse en problemas. Tenemos casos aquí, en la prisión, donde los hijos, hermanos, y casi todo el núcleo familiar se ven afectados por el hecho de que sus familiares terminen en la prisión.

Aquí mismo tenemos casos de miembros de la familia del personal que trabaja para nosotros, presos aquí y uno los compara y se pregunta cómo sucedió eso. Muchos de los trabajadores niegan que su familiar esté tras las rejas y a veces en la misma prisión que ellos trabajan.

Eso es durísimo y yo lo vi muchas veces; por ejemplo, la madre es oficial y la hija entra con cargos de prostitución, o casos más serios como cuando una joven entró por matar a su esposo y el hermano también trabajaba en el mismo edificio. En fi n, se ven muchos casos así y no es fácil, los compañeros solo le dicen que nadie está seguro de tener familiares perfectos, quizás pensar eso les alivia la vergüenza.

En esta ocasión vamos a conocer el caso de Rosa, una abuela con alto rango en la prisión que tuvo que lidiar con su nieto, preso en la misma cárcel en la que ella trabajaba. Recuerdo que parecía que el mundo se le iba acabar, ya que ella era una de las personas más estrictas con los presos y ahora a su nieto se le iba a tratar y a medir con la misma vara que ella por más de 30 años midió a los presos.

Rosa  creció en una familia de una madre soltera, ella tuvo una vida fuerte donde según ella su madre le pegaba con lo que encontraba. Ella no quería mucho a su madre por los abusos físicos y psicológicos que había en la casa para ella y sus tres hermanos. Incluso le llamaba Hitler a su madre. Me quedé sorprendida y le pregunté “Tú sabes lo que es comparar a tu madre con ese hombre ¿sabías quién era él”, y me dijo “por supuesto que sé la historia del endemoniado ese”.

Solo me dijo que su madre  era salvaje de la forma que mataba a los animales, o  corría con machetes a cualquier persona que se metiera con ella y por supuestos sus 4 hijos fueron los que pagaron las consecuencias de quizás una vida y ejemplos que sus padres también le dieron a esa pobre mujer. Rosa tuvo tres hijas de las que fue padre y madre a la vez, y por cuya crianza siempre se preocupó.

“Yo no entendía toda esa furia que llevaba adentro, ahora puedo entender el por qué, pero así es la vida pasamos lo que aprendemos.” Hoy esta abuela estaba llorando porque no entendía como esto le podía pasar a ella, una mujer de alto rango y que venga  su nieto a arruinarle lo que le costó muchos años obtener, según ella el respeto se lo ganó por tener el carácter que tenía con los presos, no era abusadora, pero tenía un carácter que emanaba respeto. Según ella su nieto también se crió solo con su madre y nunca hubo una fi gura paterna en la casa.

Fue Rosa, la abuela quien hizo las veces de “papá” del niño, con el que ella siempre actuaba con mano duro, “porque a los varones hay que tratarlos diferente que a las hembras de la casa.” Ella no quería que la administración de la cárcel se enterara que Pablo era su nieto, pero el apellido era el mismo ya que su hija nunca le puso el apellido del padre, sino que le dejó el de ella.

Su nieto fue criado muy bien, pero ya después de 18 años quiso hacer cosas que no estaban con las reglas de la familia y cayó preso después de tantos intentos de la abuela de pagarles a buenos abogados para que nunca pisara suelo penitenciario. Según ella Pablo quería que todos lo respetaran en la prisión y empezó, como dicen en la calle a tirar no solo el apellido, sino de quién era nieto, se volvió tremendo problema, ya que las reglas no se cumplieron en reportar cuando hay un familiar preso, muchos lo sabíamos incluyéndome a mí, pero eso no nos toca a nosotros, reportar cosas así.

Su nieto creía que era especial y se dio cuenta rápido que dentro de la prisión no hay niveles de clases, aquí uno se tiene que concentrar en hacer su tiempo y defenderse cuando le toque. Rosa tuvo que reportarlo y también pidió que lo trasladaran fuera del estado, ya que eso podía causarle la muerte al muchacho, porque ella no era fácil con los presos y créame que eso fue lo mejor que pudieron hacer.

Pablo fue trasladado a una prisión fuera del estado inmediatamente, ya que eso podía traer consecuencias graves a todo el personal penitenciario. Así es que, mis  queridos lectores,  no somos seres  especiales, la prisión se hizo para el que cometa crímenes que van en  contra de las leyes,  si no tiene mucho dinero  aquí llegaran sin duda alguna y eso sucede todos los días que un familiar se ve afectado por casos como el de Rosa y Pablo.